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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Huellas en la mar


Revisando mis actos
 contemplo mi pasado,
 fruto de mis actos presentes, 
y objetivos de mis actos futuros.

Tengo la firme convicción de estar en la senda correcta, de seguir el camino que siempre deseé y al  que muchas veces enfrenté con el realismo nihilista del entorno.

Ahora desde la atalaya de mis 43 años,
 cada vez albergo menos dudas de ello,
el estúpido comportamiento 
de muchos de mis congéneres
 me reafirman absolutamente.

No tengo tiempo que perder, la vida es breve, disfrutar de todo y de todos lo llevo tatuado en la piel, los que no interesan se van quedando atrás, debajo de la estela de mi navío, en la oscuridad de mi recuerdo y en la noche de mi olvido.

Una forma de vida,
 una manera de sentir,
 una mujer a la que amar, 
unos hijos a los que educar,
desde la ejemplaridad y nobleza de mis actos.

Si no estás en mi sintonía, vete, no me hagas perder tiempo, la vida es breve, nunca olvides que sé lo que no quiero.

Dejo mi estela por si algún día decides saber quién soy.

Saludos, Who.

5 comentarios:

Noah dijo...

Querido Who, la perplejidad asoma a mi ventana detrás de la estela que deja tu navío.
Cierto, no hay tiempo que perder. Permanecer en esa sintonía y sinfonía, y hacer de ello una forma de vida es el himno que suena en mi navío mientras zurco el ancho y agitado mar de esta humanidad. Hoy mismo salvajes olas agitaban mi navío en mi travesía matutina. Su hostilidad me hacía darme cuenta de la fragilidad, en el fondo, de mi barquito. Luché por mantener el timón afianzado con mis fuerzas, pero me sentí cansada, lágrimas resbalaban por mi cara. Porque te dices a ti misma: "¡Suelta el timón, suelta las riendas...y deja que este fangoso mar te engulla!". Una voz cercana a mi me dijo: "No te quiere, te detesta eres todo lo que ella envidia ser....¿Para qué sigues remando, si de aquí te va a hacer desaparecer?".
Pensando en sus inquitantes palabras, me dí cuenta que mi rival yace en el fondo de este sucio mar. Es un alma desgraciada, amparada detráz de una firma, que cree ser su fortaleza...pero ¡qué lástima!, eso solo es tinta que el mismo mar donde habita la hará borrar. Mientras tanto me resuelvo a seguir tomando las riendas de mi navío, sintiendo el fresco viento, que al acariciarme con cariño, me sigue haciendo sentir...¡Viva!.

Noah

Gracias Who
,

Silver's Moon dijo...

Lo más importante y difícil en la vida es saber la senda a seguir y, al menos, saber lo que uno no quiere. Si a eso le sumas determinación, honestidad y valentía para asumir las consecuencias de tus actos y decisiones tomadas, es muy probable que tu navío llegue feliz a buen puerto.
Mil besos

**kadannek** dijo...

En busca de consuelo, me he pasado de blog en blog, y de pronto, volví aquí. Me llevo lo que esperaba, lo que quería leer.
Hay frases dignas de destacar, pero no las señalaré, las quiero en secreto.

Como no me hace visitas, a veces me pierdo, no me doy cuenta que hay nuevas actualizaciones. No se desaparezca tanto.

Saludos.

Minerva dijo...

El tiempo y la edad dan la suficiente serenidad como para saber hacia adónde vamos, con quién y por qué.
Y tenerlo claro es lo mejor para uno mismo.

Anónimo dijo...

Me gusta descubrir la estela de tu navio, siguiendo la misma sintonía ....
MCL